Me despierto como cada día, un tanto somnolienta. Los párpados me pesan, y me es imposible levantarme. Me siento atrapada entre las mantas, y lo noto un tanto irónico. Sus cadenas invisibles se ciernan en mis muñecas con fuerza impidiéndome escapar.Hoy no es una mañana cualquiera, noto que algo a cambiado, es una corazonada, un presentimiento... Sin embargo, lo único que soy capaz de decir es "Buenos días".
No hay comentarios:
Publicar un comentario